curaré con calma,
las muchas o pocas heridas,
que me viven en el Alma.
Les platicaré despacio de mis nuevos horizontes.
Invitandoles bocados
de pequeños dulces soles.
Les daré las gracias con total ingenuidad
y veré como se marchan para nunca regresar.


está genial
Muy bien dicho, buen escrito
ya te agrego
saludos
EL INSUPERABLE.